sábado, 19 de mayo de 2012

Placebo estival

Sales de casa, la primera ráfaga te despereza, te saluda.. Empiezas a caminar, tranquilo, aleatorio y sin una dirección predeterminada. A cada paso que das notas la tierra estremecerse a tus pies. Los árboles se mecen suavemente con la suave brisa que al mismo tiempo revuelve tu pelo. No hay nadie por la calle, puedes oír el sonido de tus pasos, que en la inmensidad del silencio semejan elefantes andando sobre cristal. Todo te parece irreal, no acabas de entender del todo por qué. El sol te da directamente en la piel, cálido, confortable, parece que alivia. Dejas que esa sensación te inunde. Cierras los ojos, notas poco a poco la calidez subiendo desde las puntas de los dedos, recorriendo la espalda, hasta la nuca. De pronto frío. Una súbita oscuridad se lleva toda sensación de regocijo, dando lugar a la más triste angustia. Luego desesperación, luego terror, luego un grito, luego otro. Abres los ojos y no ves ni calles, ni árboles. Ves una enorme esfera de agua y tierra autoconsumiéndose mientras millones de personas se desvanecen, borrosas, entre la inmensidad del universo.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Todo es volver a empezar. Cuantas veces nos habremos propuesto cambiar algo en nuestras vidas, para así olvidarnos de lo que en realidad no nos podemos sacar de la cabeza? Etapas, fases y épocas en nuestras memorias. Algunas las guardamos con cariño, otras simplemente pasan al recuerdo con mera indiferencia, pero todas y cada una de ellas en algún momento nos hicieron felices. Y es que por mucho que cambiemos y por muchas vueltas que demos, siempre volvemos al inicio. Siempre seremos los mismos. Todo sería volver a empezar.